Dolor renal y mal sabor en el agua

Por esos días, el agua que tomábamos, tenía mal sabor y olor. La carga de cloro era notoria al olfato y en la ducha. 

Como les conté en la entrada anterior, con la llegada de los 40s, aparecieron cosas raras en la salud. 

Dolían los riñones cuando adoptaba ciertas posiciones. Y se iban esos dolores si las cambiaba. Un nefrólogo era la opción médica que tocaba consultar. Pero la medicina en México ¡es carísima!. Por lo que decidí probar con el producto que mi amiga me había mostrado antes de dejar Colombia. El que ella había adquirido por temas de salud también en su casa.

Me compré el mejor equipo de agua Nikken que había en el momento. Un Waterfall. Una suerte de acuario (según mis amigas mexicanas) que se ensambla sin ayuda de plomeros; alimentas con agua de la llave y otorga:

  • Agua filtrada,
  • Mineralizada con hasta 18 minerales (desencadenantes de procesos químicos en el cuerpo relacionados a formación de hueso, músculo, y buen funcionamiento de órganos entre otros),
  • Sin cloro ni metales pesados, ligera, sabrosa e inodora.
  • Alcalinizada hasta 8.4 pH (evitando proliferación de parásitos, virus y bacterias y capaz de proveer balance el cuerpo que por la mala alimentación, el stress y el aire sucio se acidifica trayendo más y más consecuencias negativas).
  • E ionizada, por lo que el agua nunca queda estancada en el tanque y llega al cuerpo para hidratar prontamente.  
Las opciones para hogares tipo me tocó estudiarlas: Waterfall y PiWater

Y había un tercero que se usa más en oficinas, clínicas, o para familias numerosas: el Aqua Pour que requiere dispensador y tiene más capacidad.

Me gustó que no representen riesgos para familias y que Nikken se encarga de que tu inversión dure muchísimo. Incluso hay productos que ya no se venden, pero sus repuestos siguen disponibles para esos clientes que los adquirieron. Y encontré productos de esos de ¡más de 15 años! Eso es wow en un mundo de descartables.

Claramente no me dio miedo de comenzar otra vez de ceros y ese noviembre vendí 5 equipos más por lo que pagué el mío con las mismas comisiones. Y me entusiasmé con las ganancias. 

Creí que no iba a vender más que equipos de agua, pero con la siguiente oferta también quedé sorprendida. 

Me tocó entender la tecnología aplicada, entrar a capacitaciones, descubrir los beneficios para poder compararlos con los productos y marcas paralelos en el mercado. 

Me fui enganchando con la nobleza de un negocio sin desperdicios, con cultura preventiva, lleno de tecnologías sorprendentes y resultados para sentir en cada producto, creados con materiales reciclados pero excelentes y reciclables también. 

Y puse a prueba el sistema. Le di dos meses para quitarme el dolor renal. Pasada la fecha límite: ¡Oh sorpresa!, los dolores se habían ido. Finalmente, con costo más económico que ir a ver al especialista y seguir un tratamiento.

Cuando encuentras soluciones que previenen en salud, solo quieres compartirlo con tus seres queridos… para que ellos también puedan tener mejor pasar.

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