Carrusel de gastos buscando aliviar dolor
Cuando llegamos a México, solo traíamos 2 maletas cada uno. Algunas más traía mi hijo, que queríamos que no extrañara juguetes además de amigos, lugares, comida y familia. Nosotros podíamos manejarlo tantito mejor como adultos.
Un hotel nos esperaba y 37°C de calor diarios.
El mismo día del arribo, tras un viaje agotador, dormimos un rato y fuimos a ver dapartamentos y casas.
El que más nos gustó estaba vacío totalmente. Sin embargo fue el elegido. Cerramos trato para poderlo habitar y seguimos allí hasta hoy.
Tocaba armarlo completo. Todo un reto cuando estas agotado y empezando desde ceros. Pero ya sabíamos qué priorizar y lo que no nos sale hacer a cada quien para entregar esas decisiones en manos del otro.
Lo primero era firmar papeles y antes de dejar el hotel, comprar y recibir colchones.
No nos podía volver a pasar lo vivido en Bogotá: tuvimos una demora en la entrega de ellos por lo que tocó solucionar el faltante ¡por 2 noches! con ropa sujeta con un juego de sábanas, acomodando todo en el suelo. Noches largas y frías; y eso que teníamos techo...
Pero volvamos a la odisea en México. Tras varias horas entrando y saliendo de locales, elegimos un colchón ortopédico. Duro como tabla.
Con el tiempo de uso empezó a doler mucho mi espalda y tocó buscar soluciones.
La primera que se me ocurrió fue buscar un cubre colchón esponjoso. De 7cm. Creyendo que lo duro del colchón era lo que generaba la molestia. El traumatólogo me dijo que lo quitara y volviera al colchón súper duro. Y me mostró qué dormir con una almohada entre las piernas relajaría mi zona resentida.
Pero notaba que mi colchón ortopédico se había deformado y entonces pasaba la noche haciendo equilibrios inconscientes. El descanso se había transformado en tensión general.
Asique sabiendo que los magnetos relajan, fui por un cubre colchón con imanes que mantuviese la dureza de mi colchón pero que relajara al dormir. A ver si así el dolor se diluía.
Empezamos ambos a dormir mejor, lo que nos animó a cambiar por el colchón Nikken, sabiendo que hay miles de testimonios de personas que evitaron cirugías y restaron dolores añosos con ellos.
Y ha sido la mejor inversión del año. Claramente.
Mis dolores mermaron. Y mis médicos están asombrados de la velocidad de recuperación la que es visible de semana en semana.
Vale recalcar que todo lo que invertí fué menos que lo que hubiese gastado con medicamentos de farmacia. Por lo que me encanta contar esta historia esperando que alguien pueda mejorar su diario vivir dejando de gastar, reinvirtiendo ese dinero en otras cosas que valgan la pena.
Me preguntarás ¿qué hice con el cubre colchón? Aunque era matrimonial, lo acomodé sobre el colchón simple de mi hijo, quien también dice sentir delicioso su descanso y estoy segura que es tal cual.Como los magnetos trabajan a modo de polo a tierra, restan contaminación electromagnética que podamos haber retenido en el cuerpo. Incluso los niños quedan afectados con las ondas invisibles que nos atraviesan.
Estudios científicos actuales muestran ¡que el ADN está alterándose con las ondas invisibles! Algo tiene que eliminarlas del cuerpo antes que los efectos sean visibles... ¡te tengo muchas opciones!
Las ondas electromagnéticas son las del wifi, bluetooth, las del celular, de los cables de alta tensión... sus ondas, nos atraviesan y su sobrecarga, daña. Piénsalo. Y busca soluciones para los que amas tu también.
Eleonora
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